lunes 7 de diciembre de 2009

Mi primera vez como Doula en un parto.


6.40p.m., estoy en casa, me llaman de AuroraMadre, hay un parto, una mujer en proceso de vivir el nacimiento de su hijo con toda la intensidad del parto natural.
Me visto super ràpido, no me da tiempo de nada màs, mi nena empieza a pedirme “tita” (teta), una tetada rayo veloz, que no la reconfortò ni calmò mucho. La dejo en casa en los brazos de su papi……Tràfico en la ciudad, es que siempre hay tràfico???
Llego a la clìnica, el parto es en agua, el Dr. llenando la bañera, y una mujer con una serenidad y aplomo increíble. Hacemos el primer contacto, salimos a caminar para ayudar con las contracciones, la consuelo, le presto ayuda, mis manos, mi cuerpo le da sostén fìsico y emocional, somos cómplices de ese misterio que llamamos nacimiento, las mujeres al momento de parir no necesitamos medicinas que alivien el dolor o que aceleren el proceso, necesitamos compañía, alguien que nos atienda y entienda, no alguien que de directrices sobre como hacer las cosas, en fin estamos en el portal de la espera de una nueva vida, es su segundo hijo, ya tiene una nena de 4 años, a todas luces feliz con la llegada de su hermanito.
Cuando le llegan las ganas de pujar, esas ganas de dejar salir al bebè, entra en la bañera, tibia, presta para recibir una nueva vida. Contracciones van y vienen, sigue tomada de mi mano, y en unos 5 pujos, vemos asomar la cabeza, y en otro sale el bebè, quien es recibido por su madre, colocado en su pecho, esperando el Dr. que el cordón deje de latir, para que el primer respiro del bebè no lo lastime, sino que esa primera respiración llegue suave, luego el papà corta el cordòn, el bebè llora un poco, para dar paso a una tranquilidad hermosa, està plàcido, busca la mirada de su mamà, se siente protegido por su amor, por su calor. Luego es revisado, pesado y medido por el pediatra, y de vuelta a los brazos de mami, a tomar pecho, el elixir de vida, la sabia materna que lo seguirà uniendo a su madre, que lo alimentarà, consolarà y nutrirà. Fueron horas dichosas para mì, vivir esta nueva experiencia, en este nuevo camino, ser testigo de la llegada al mundo de un nuevo ser, que en el momento que escribì estas lìneas, està protegido y cobijado por una mujer que me diò ese dìa un hermoso ejemplo de fortaleza.
Bienvenido al mundo bebè! Que los àngeles siempre acompañen tu camino de la mano de tus padres!

domingo 29 de noviembre de 2009

Y si los queremos con el corazòn?


Pasamos de no querer “mal acostumbrar” a nuestros hijos a nuestros brazos, les hacemos trampas, le cambiamos nuestro pecho materno por un chupete y biberón, nuestros càlidos brazos por una hermosa cuna decorada con tules y mariposas. Le cambiamos nuestro tibio cuerpo por un muñeco “objeto de consuelo”. Como pretendemos empezar a poner “carácter” a un bebè que acaba de salir de la calidez del vientre materno donde no le faltaba nada y se està encontrando con un mundo nuevo de ruidos e incomodidades. El niño crece, y con èl crece su desolación, la falta de madre, de padre, de calor filial. Nacen los “malos comportamientos”, pega a sus compañeros, somete…..o se aísla, ya no pide atención materna, ni cariño paterno, ha pasado de pedir a sustituir, los padres asumen que ya “aprendiò”. Imaginan que nuestra pareja nos sustituya por una hermosa muñeca inflable, como “Objeto de consuelo”, y que esa situación se repita noche tras noche?, Entonces porque nuestro pequeño hijo debe “aprender” a ser independiente cuando aùn ni articula palabras? Porquè debe abrazar un inerte muñeco de felpa, si mami y papi estan durmiendo abrazaditos en la habitación de al lado?
Juguemos con nuestros hijos, intentemos comprender su mundo rico en fantasìa, si jugamos poniendo el corazòn, nos sorprenderemos todo lo que tienen para enseñarnos.
Nos ignoran tanto en la infancia que no serà que pasamos del frìo plàstico del biberón, a la botella de licor, y del impersonal chupete al eterno cigarro en la boca? De no recibir suficientes abrazos y besos de mamà y papà, pasamos a la dependencia de nuestra pareja, y a la asfixiante relaciòn que nos atormenta y no nos deja vivir sino en un eterno bolero, esas relaciones sentimentales de si me dejas me mato, si me dejas me muero….Siempre con el miedo de ser abandonados en la inmensidad de la noche….
En mi primera experiencia como Doula, brotaron de mis labios estas palabras para la mami primeriza que me tocò atender, al verla vacilar sobre si levantar o no en brazos a su recièn nacido bebè : Tu crees que si todos nosotros hubiésemos recibido suficientes abrazos, besos, amor, mimos y atención en nuestra infancia, el mundo fuera un lugar con tanta violencia? Su respuesta fue: No…..y lo levantò y cobijò en sus brazos….

sábado 21 de noviembre de 2009

Derechos de los niños. No es cuestiòn de un dìa.

Excelente Vìdeo que me hizo llegar mi gran amigo David.
Los niños tienen derechos, el principal y primero de ellos deben ser unos padres responsables que velen por su bienestar fìsico y emocional todos y cada uno de los dìas.
Los niños son seres indefensos e inocentes, merecen nuestro amor, respeto y atenciòn para crecer emcional y fìsicamente sano.La mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos es que a travès de nosotros aprendan mediante el amor a dar un buen trato al mundo, a sus semejantes y a èl mismo.

jueves 12 de noviembre de 2009

Mi primera vez como Doula.


Hoy Jueves 12 de Noviembre, vislumbraba un día tranquilo. Suelo colocar tono a mi celular luego que se despierta Eva. Mis angelitos me guiaron a levantar el mòvil para ver la hora, y habìa un mensaje de voz de AuroraMadre…..Había una Cesàrea!!!!!!!!!!!!!!!!! Pues a correr para llegar a tiempo sorteando los obstáculos del tráfico en la ciudad.
El presenciar por primera vez una cesàrea hoy en la mañana, hizo remover el dìa que naciò mi beba, hace dos años, pero respirè profundo, muy profundo para recuperar la serenidad, importaba el aquí y ahora, y yo estaba allì para apoyar emocionalmente a la mujer que iba a ser protagonista del momento màs importante de su vida: El nacimiento de su hijo. En la frialdad que supone un quirófano, fui testigo del nacimiento de un precioso varòn de 3 kilos 400 gramos, de piel rosada y hermosa. Lo ùnico que no podìa prenderse a la teta de su mami porque estaba atontadito por la anestesia de la mamà , pero ya ella sabe que debe estimularlo “piel con piel”, encima de ella para que èl reconozca su olor y continuar el camino que iniciaron desde el momento de la concepción, unirse en un vinculo hermoso, ese camino que la lactancia materna hace fácil y sublime si la madre desea amamantar.
Desde aquì mi blog, le doy la Bienvenida al Mundo a este bebè y a su mami le digo que desde hoy empieza a tejer recuerdos en la memorìa de su hijo, que haga de su estadìa en la Tierra una experiencia sublime, bella, hermosa, que lo llene de besos, mimos, lactancia y amor. Yo, Janeth Ivimas desde mi experiencia le aseguro que ese amor que siembre desde hoy, cuando menos lo espere, su bebè empezarà a retornarlo a ella y el mundo en forma de besos, abrazos y cariño a granel. Enhorabuena a ella y su hijo! A disfrutarse mutuamente!
Gracias AuroraMadre por la oportunidad!
Pd.: En la foto estoy llegando a casita :))

martes 10 de noviembre de 2009

Primer año del blog.


Hace dos años, naciò mi hija. Y hoy, 10 de Noviembre mi blog està cumpliendo 1 añito. Hemos recorrido un pequeñísimo trecho en relaciòn a todos los años que nos toca vivir. En el aprendizaje de ser madre he encontrado en mi camino Àngeles dispuestos ayudar y tender una mano, sin màs interès que el de ayudar, y por supuesto la ayuda de mi esposo, sin su apoyo no llevaramos 2 años de lactancia,de colecho y 2 años de amor. No nos bastamos a nosotros mismos, siempre hemos de necesitar ayuda. Antes me jactaba de no necesitar a nadie, pero me he dado cuenta que ese “no necesitar a nadie” sòlo coloca sobre los hombros de quien asì lo cree, màs peso del que pueda soportar.
Siempre quise “vivir independiente”, sin molestias, sola, alejada del mundo, pues mi hija Eva llegò para quitar de mi alma la coraza que sòlo me impedìa ver lo bonito del mundo. A travès de ella y sus noches de recièn nacida sin dormir lleguè a criar y amar, pàgina de Internet donde conseguí amigas con las cuales tambièn estoy pròxima a cumplir dos años de “amistad virtual”, que han constituido mi sostén y apoyo en momentos difíciles que toca transitar en el camino de la maternidad, y tambièn he compartido mis alegrìas, la primera palabra de Eva (sì, fue papà su primera palabra), su primer añito, sus primeros pasitos, y toda la alegrìa que me prodiga el estar al lado de mi hija viviendo su infancia.
Desde aquì mi agradecimiento a mi esposo, mi hermana por acompañarme los primeros dìas, mi prima Mily por colocarme a Eva la primera vez en el pecho, ese momento estarà siempre presente en mi corazòn, A Maru, por ser la super madrina, que viaja sòlo para ver a su ahijadita, a mi hermano Cheo, por escucharme siempre mis angustias de madre primeriza, a mis vecinos por su apoyo, a mi vecinita por ser la hermanita mayor de Eva, a mi mami y papi, a pesar de estar lejos siempre han estado al pendiente de nosotras, a mis amigas de Criar y Amar, a mis amigos de aquì de Venezuela, cada quien andamos en lo nuestro, pero “la amistad verdadera siempre està”, a los señores de AuroraMadre, por abrirme un sin fin de posibilidades y conocimientos al parto y nacimiento, a mis compañeras de estudios de Doula por ùltimo pero no menos importante mi agradecimiento al Señor David, de gotas de armonìa, blog de flores de bach por ayudarme a encontrar cada dìa la paz y tranquilidad que tanto he anhelado. Aùn me falta camino por recorrer, pero dentro de mis imperfecciones de mujer, madre, hija, esposa, amiga, tengo la certeza de no estarlo haciendo tan mal, porque Dios me ha hablado a través de todos y cada uno de los Àngeles que ha colocado en mi camino desde hace dos años, esas experiencias y lo poco que he aprendido intento plasmarlo aquì en mi blog.
Gracias, mil gracias………….a todos…….por ser y estar………!!!!!!!!!!!!!!

martes 3 de noviembre de 2009

El mundo desde el punto de vista del niño. Por Laura Gutman.


La evolución desde la dependencia física y emocional absoluta hacia una independencia relativa, es un tránsito muy prolongado....de casi veinte años. El camino que tenemos por delante es enorme. Y eso, todos los niños lo sabemos. También sabemos que necesitamos la asistencia de un adulto para que medie entre el mundo y nosotros.

Por ejemplo, si aún no tenemos capacidad para caminar, alguien nos tiene que prestar sus piernas. Eso significa que esperamos estar siempre, siempre, siempre, en brazos de alguien que camine. Y cuando logramos la marcha....que es un éxito significativo, de todas maneras continuamos necesitando caminar con las piernas de otro. Y mientras no contemos con el lenguaje verbal, esperamos que alguien nombre nuestras sensaciones, nuestra hambre, nuestro dolor de panza. Hasta que alguna vez nosotros mismos podamos nombrar cada cosa.

Sin embargo, con frecuencia, no encontramos piernas que caminen nuestro andar, ni brazos que nos otorguen movimiento, ni palabras que canten nuestras canciones. Lo más grave no es el desencanto, sino el peligro en el que efectivamente estamos. Librados a los depredadores, lloramos con desesperación. Pero en lugar de ser comprendidos, llamativamente, somos desestimados. Algo que ninguna otra especie de mamíferos haría: desestimar el llamado de la cría. En estos casos, cambiamos las estrategias del llamado: probamos enfermando. Lamentablemente obtenemos respuestas sobre la enfermedad, pero no en relación a nuestro ser interior. En ese punto, los niños ya no sabemos cómo explicar que necesitamos desesperadamente la presencia y la mediación de un adulto autónomo. También probamos adaptándonos. Es decir, inventamos que no necesitamos eso que necesitamos. Que hayamos sobrevivido disminuyendo las demandas, significa que hemos relegado a algún lugar sombrío las necesidades básicas que no han sido satisfechas. Pero éstas no desaparecen. Sólo desaparecen para la conciencia. Cuando cumplimos tres años, ya comprendemos fehacientemente que no podemos llorar como un bebé recién nacido, a los seis años mucho menos. Aprendemos a pedir sólo aquello que los adultos están dispuestos a escuchar. Así nos alejamos de nuestras almas en pena. En ese mismo instante, hemos perdido para siempre la sabiduría de la infancia.

Laura Gutman
Extraído del newsletter del mes de noviembre de 2009

sábado 24 de octubre de 2009

De prohibiciones y mandatos, Jorge Bucay.


Concederse permiso.
Està claro que tanto la cultura como la tradición y la moral de una Sociedad se transmiten de padres a hijos a travès de mensajes directos o subliminales, verbales y no verbales, llenos de premios y castigos, permisos y prohibiciones, sostenidos por ideologías, prejuicios, paradigmas y mandatos de todo tipo, color e intenciòn.
Segùn el modelo transaccional, creado por el psiquiatra Eric Berne, la estructura de la personalidad se podrìa reconstruir en tres estados màs o menos autònomos: el del Padre interno, el del Adulto y el del Niño libre. Dice Berne que, debido a esta estructura tan particular, los mandatos recibidos en la infancia perduran en nosotros y siguen condicionàndonos aunque intelectualmente los cuestionemos, pues nos hablan desde la figura introyectada de nuestros padres.
Este punto, el de los permisos y los mandatos, es fundamental si pretendemos comprender alguna de nuestras bizarras maneras de encarar o intentar resolver situaciones difíciles y, sobre todo, si pretendemos ayudar a otros durante la tarea educativa, asistencial o terapèutica diseñando formas de intervención eficaces y positivas.
Todo se complica bastante cuando caemos en la cuenta de que, por fuerza, las pautas que los niños reciben en sus primeros años de vida marcan y condicionan, de forma a veces irreversible, el desarrollo y el futuro de esas personas en ciernes. Todo se agrava aùn màs cuando asumimos que esas pautas estàn, a su vez, condicionadas por las limitaciones, errores, distorsiones, mandatos y prohibiciones que esos educadores recibieron de su propio entorno cuando eran niños.
Romper con los mandatos.
Tarde o temprano, nos damos cuenta de que la vida es un riesgo y que, encerrados en la segura càrcel de nuestros mandatos, terminaremos apagàndonos como la llama de una cerilla. La gran llave de una buena calidad de vida es darnos cuenta de todas esas absurdas prohibiciones que arrastramos desde hace tantos años, concedernos el derecho de cuestionar esas pautas y, si es nuestro deseo, darnos el permiso de vivir con intensidad y compromiso cada minuto de nuestra vida.
Y, en todo caso, romper con el guiòn que estaba determinado por los mandatos y reemplazarlo por proyectos realmente propios que esten en lìnea con los propios gustos y apetencias de aquì y ahora.
Creo que el gran trabajo en el que todos deberìamos colaborar es en de contribuir – ya sea como padres, maestros, jefes, dirigentes o vecinos- a que cada persona, niño, adulto o anciano se conceda, cada vez màs conscientemente, los permisos que le son indispensables para vivir la vida que desea.
Jorge Bucay, Mèdico y Terapeuta Gestàltico