
6.40p.m., estoy en casa, me llaman de AuroraMadre, hay un parto, una mujer en proceso de vivir el nacimiento de su hijo con toda la intensidad del parto natural.
Me visto super ràpido, no me da tiempo de nada màs, mi nena empieza a pedirme “tita” (teta), una tetada rayo veloz, que no la reconfortò ni calmò mucho. La dejo en casa en los brazos de su papi……Tràfico en la ciudad, es que siempre hay tràfico???
Llego a la clìnica, el parto es en agua, el Dr. llenando la bañera, y una mujer con una serenidad y aplomo increíble. Hacemos el primer contacto, salimos a caminar para ayudar con las contracciones, la consuelo, le presto ayuda, mis manos, mi cuerpo le da sostén fìsico y emocional, somos cómplices de ese misterio que llamamos nacimiento, las mujeres al momento de parir no necesitamos medicinas que alivien el dolor o que aceleren el proceso, necesitamos compañía, alguien que nos atienda y entienda, no alguien que de directrices sobre como hacer las cosas, en fin estamos en el portal de la espera de una nueva vida, es su segundo hijo, ya tiene una nena de 4 años, a todas luces feliz con la llegada de su hermanito.
Cuando le llegan las ganas de pujar, esas ganas de dejar salir al bebè, entra en la bañera, tibia, presta para recibir una nueva vida. Contracciones van y vienen, sigue tomada de mi mano, y en unos 5 pujos, vemos asomar la cabeza, y en otro sale el bebè, quien es recibido por su madre, colocado en su pecho, esperando el Dr. que el cordón deje de latir, para que el primer respiro del bebè no lo lastime, sino que esa primera respiración llegue suave, luego el papà corta el cordòn, el bebè llora un poco, para dar paso a una tranquilidad hermosa, està plàcido, busca la mirada de su mamà, se siente protegido por su amor, por su calor. Luego es revisado, pesado y medido por el pediatra, y de vuelta a los brazos de mami, a tomar pecho, el elixir de vida, la sabia materna que lo seguirà uniendo a su madre, que lo alimentarà, consolarà y nutrirà. Fueron horas dichosas para mì, vivir esta nueva experiencia, en este nuevo camino, ser testigo de la llegada al mundo de un nuevo ser, que en el momento que escribì estas lìneas, està protegido y cobijado por una mujer que me diò ese dìa un hermoso ejemplo de fortaleza.
Bienvenido al mundo bebè! Que los àngeles siempre acompañen tu camino de la mano de tus padres!





