martes, 1 de junio de 2010

Los nietos son la recompensa de Dios por llegar a viejos


Paulino Castells, psiquiatra de la familia
"Los nietos son la recompensa de Dios por llegar a viejos"
VÍCTOR-M. AMELA - 31/05/2010

Tengo 67 años. Nací y vivo en Barcelona. Soy médico psiquiatra. Estoy casado con Vicky y tenemos 4 hijos (de 32 a 27 años) y tres nietos (de 4 a 2 años), y vienen dos más en camino. Soy de centro. Soy católico. ¡El nieto puede aprender mucho de la vida a través del abuelo!

¿Desde cuándo es abuelo?

Hace cuatro años entré en la abuelicidad.Cada vez que nace un bebé, nace un abuelo. ¡Te hacen abuelo!

¿Te hacen viejo?

¡Al contrario! Te rejuvenecen. Es una inyección de vitalidad: te alarga la vida. Te ponen al nieto en los brazos y te sube alguna lágrima: "Tú y yo haremos cosas juntos", sientes. El nieto llega con un halo de complicidad.

Le veo entusiasmado.

¡No hay título mayor que ser declarado "abuelo"! Es un regalo. Como dice Mary H. Waldrip, "los nietos son la recompensa de Dios por haber llegado a viejos".

Pues España es un país muy longevo.

Sí, con Japón, ¡pero aquí hay pocos nietos para tanto anciano!: la natalidad es baja.

¿Qué consejo da al abuelo debutante?

Al anciano solemos concebirlo como sujeto de atención, pero yo le digo al abuelo: "¡Tú puedes dar mucho! Dedícate a dar".

¿Cuál debe ser el papel del abuelo en la crianza del nieto?

Los abuelos son los colaboradores terrenales de los ángeles de la guarda. Y de servicio permanente, para lo que sea.

¿Debe ser educador del nieto?

Debe decirle: "Haz lo que tu padre dice". Pero puede añadir: "Aunque hay también otro modo de verlo...". Y dar su criterio. Así el nieto aprenderá a cotejar, a discurrir...

¿Qué tiene el abuelo que le falta al padre?

Otro sentido del tiempo: ¡tener cerca la fecha de caducidad da otra visión de todo! Cono me dijo el otro día Moisés Broggi, de 100 años: "Una ventaja de ser mayor es que no me preocupa el futuro".

¿Es mejor ser abuelo metomentodo o abuelo distante?

Todo en justa medida: el abuelo debe intervenir sólo en la medida en que se lo pidan. Si no, debe morderse la lengua.

También hay abuelos explotados por los hijos, ¿no?

El abuelo ha borrado el no de su diccionario: para sentirse activo y útil, para no sentirse marginado, ¡dice sí a lo que le piden!

¿Cómo deberíamos tratar al abuelo?

Con respeto. Por su trabajo de una vida, su experiencia, su sabiduría..., ¡todo abuelo merece respeto! Y veo demasiada falta de respeto a nuestros ancianos.

¿Es más fácil el contacto de abuelas con hijas y nietas que con varones?

Existe cierta inclinación matrifocal. Pero para ganar el cariño de los nietos, lo que deben hacer los abuelos es interactuar con ellos.

¿Qué error no debería cometer jamás un abuelo con sus nietos?

Comprar el cariño del nieto con bienes materiales. Si al entrar en casa de los nietos, le miran a las manos y buscan en sus bolsillos en vez de mirarle a los ojos, ¡mal, mal!

Eso es que los ha acostumbrado mal.

Si el nieto pregunta al abuelo: "¿Qué me traes?", que el abuelo responda: "Te traigo el mejor regalo: ¡yo mismo!".

¿Sin más?

No hay nada mejor. El abuelo debe contar historias: al nieto le encanta que el abuelo le cuente cómo era su padre cuando era niño como él. Al abuelo hay que dejarle contar todas las batallitas:¡es la memoria histórica de esa familia!

Cuando una pareja se separa, ¿qué pasa entre abuelos y nietos?

Puede suceder algo espantoso: que uno de los cónyuges impida a los padres del otro cónyuge ver a sus nietos. Me sorprende la cantidad de abuelos que me dicen, desolados: "Hace cinco años que no veo a mi nieto", o diez, o veinte años... ¡Es terrorífico!

¿Qué implicaciones psicológicas tiene?

Es una brutal amputación genealógica. Se le arrebata al nieto todo un árbol de su familia, la mitad de su origen. Es traumático, le pasará factura al chaval... ¡Y un día será él quien le pasará factura al amputador!

¡Que todos tomen nota!

La relación abuelo-nieto debería quedar a salvo de trifulcas entre los padres del nieto.

Ojalá así fuera.

El nieto puede aprender mucho de la vida a través del abuelo... ¡y también de la muerte! Un abuelo debería morir siempre en casa, dando las manos a sus nietos...

Al contrario, ocultamos la muerte.

Hoy nacemos y morimos en cama ajena. Si vive la agonía del abuelo, el nieto se vincula a su familia, a sus raíces, a la vida misma...

¿Qué enseñanza central querría transmitir usted a sus queridos nietos?

Amad. Y la capacidad de amar crece mediante el ejemplo: el padre que ama a la madre, la madre que ama al padre...

Y el abuelo que ama al nieto.

Es el amor más incondicional que existe. "El amor perfecto no llega, a veces, hasta el primer nieto", dijo alguien.

¿Qué recuerda usted de sus abuelos?

Recuerdo a mis dos abuelas. Una, Maria Tàpies de Cuixart, me llevó a la cultura: me regaló libros, me llevó al cine y al teatro... La otra, una santa mujer de su casa, me daba pan con vino y azúcar...

¿Qué abuelo célebre le gusta?

Miguel Delibes, por su capacidad de expresar pensamientos tan hermosos y su amor a la naturaleza y a sus familiares.

¿Y qué hace usted para ser un abuelo tan en forma?

"Para aprender a ser joven hace falta vivir muchos años", dijo Picasso: mi edad me está enseñando. Y ya lo djjo Noel Clarasó: "Si tratas bien tu cuerpo, ¡te dura toda la vida!".
Entrevista realizada en La Contra de La Vanguardia

3 comentarios:

Gotas de Armonía - Flores de Bach dijo...

En mis mejores recuerdos siempre esta mi abuela. como me cuidaba, me mimaba, o me chillaba porque no quería volver a casa! Siempre estaba jugando en la calle. :)

No puedo citar uno concreto, son tantos buenos momentos...

Cada día deberíamos hacer un homenaje a nuestros abuelos.

Janeth Ivimas dijo...

Mi abuelo siempre contaba lindas historias y usaba un sombrero siempre, tenía unos brazos como de boxeador porque era leñador.
Iba mucho a la casa, era un hombre que la edad había tranquilizado mucho y se sentaba horas a narrarnos historias.

Gissel dijo...

Hermosa entrevista ¡vaya hombre sabio y dulce! Como todos los abuelos. Por acá se dice que los nietos son el postre de la vida y yo veo a mi mamá disfrutar tanto a mis hijas, tratarlas tan bonito, que es realmente verla comer un postre delicioso.

Los recuerdos de mi abue son maravillosos, su comida, sus juegos, sus abrazos calientitos, su mano arrugadita trenzando mi cabello con tanto amor... la amo y la amaré siempre! aunque ya no esté en la tierra.

Gracias por ponerme a reflexionar!!